La Corte Suprema, en la Casación N.° 555-2022/Ucayali, precisó que modificar la imputación de instigador a cómplice primario no genera nulidad cuando la conducta atribuida al procesado abarca ambas formas de participación. En el caso concreto, el acusado fue condenado como cómplice primario de robo agravado pese a que la fiscalía lo acusó como instigador. La Corte descartó la nulidad porque: (i) la imputación fáctica comprendía ambas figuras —el acusado creó la idea criminal y además aportó datos esenciales sobre la empresa—; y (ii) ambos roles tienen la misma pena conminada, por lo que no se afectó el derecho de defensa ni el principio de congruencia.