La Corte Suprema, en la Apelación N.° 282-2024/Corte Suprema, precisó que en la prueba indiciaria, los contraindicios y las máximas de la experiencia pueden desvirtuar la inferencia lógica construida a partir de los indicios de cargo. En el caso concreto, la Fiscalía sostuvo que el acusado habría solicitado su designación como docente a cambio de favorecer a una postulante. Sin embargo, se acreditó que el imputado ya ejercía la docencia desde tiempo atrás, lo que constituía un contraindicio relevante: una persona no solicita lo que ya posee. La Corte aplicó las máximas de la experiencia y concluyó que este contraindicio, al ser incompatible con la inferencia, desvirtuaba la solidez de la prueba indiciaria, impidiendo alcanzar el estándar de convicción necesario para una condena.